¿Por qué Colombia rechazó inicialmente a los Topos mexicanos tras el terremoto? Esta es la razón
Las autoridades colombianas decidieron priorizar a sus equipos nacionales de rescate y aplicar protocolos internacionales; la negativa generó críticas y polémica en México.

La decisión de Colombia de no autorizar inicialmente la participación de los Topos Tlatelolco en las labores de búsqueda y rescate tras el terremoto que golpeó al país generó polémica y cuestionamientos en México. Sin embargo, las autoridades colombianas no señalaron oficialmente que la negativa se debiera a la nacionalidad de los rescatistas mexicanos.
Tras el sismo, Colombia activó sus protocolos de emergencia y comenzó las labores de búsqueda con equipos nacionales especializados. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) sostuvo que el país contaba con capacidad propia para atender la emergencia y que, en una primera etapa, no era necesario incorporar a todos los grupos internacionales que habían ofrecido ayuda.
Los Topos Tlatelolco se ofrecieron para viajar a Colombia y colaborar en las labores de búsqueda y rescate. Sin embargo, inicialmente se les pidió esperar mientras las autoridades realizaban una nueva evaluación de los daños y determinaban qué tipo de apoyo internacional era necesario.
La discusión se relacionó también con los protocolos internacionales para la coordinación de equipos de búsqueda y rescate urbano, conocidos como INSARAG. Estos mecanismos buscan evitar que la llegada de numerosos grupos extranjeros termine dificultando las operaciones locales y establecen criterios para coordinar a los equipos que participan en una emergencia.
La decisión provocó críticas debido a la amplia experiencia de los rescatistas mexicanos en terremotos y otras emergencias internacionales. Los Topos han participado durante décadas en operaciones de rescate dentro y fuera de México, por lo que su ofrecimiento de ayuda generó expectativas entre ciudadanos mexicanos.
No obstante, es importante precisar que no existe evidencia suficiente para afirmar que Colombia rechazó a los Topos simplemente por ser mexicanos o por una decisión directamente relacionada con México.
Además, otros grupos mexicanos lograron participar en la respuesta humanitaria, por lo que el panorama fue más complejo que un rechazo general a la ayuda mexicana.
El caso abrió un debate sobre la manera en que los países deben coordinar la asistencia internacional después de un desastre: mientras algunos consideran indispensable aceptar rápidamente toda ayuda disponible, los protocolos de emergencia buscan que cada equipo llegue cuando exista una necesidad concreta y pueda integrarse de manera efectiva a las operaciones.
Así, la polémica alrededor de los Topos no solamente gira en torno a México y Colombia, sino también sobre cómo se administra la ayuda internacional durante una emergencia de gran magnitud.
