Transporte público en León pierde usuarios y concesionarios advierten riesgo de colapso del SIT
Caen los viajes en el transporte público de León mientras crece el uso de motocicletas; transportistas piden más carriles exclusivos y una nueva estrategia de movilidad.

El transporte público de León enfrenta una pérdida sostenida de usuarios que ha encendido las alertas entre autoridades y concesionarios. En los últimos seis años, el uso del servicio disminuyó entre 5% y 6.8%, una tendencia que comenzó a profundizarse desde 2020, durante la pandemia de COVID-19, y que no se ha revertido pese al regreso de las actividades cotidianas.
Actualmente, el Sistema Integrado de Transporte (SIT) opera con 165 rutas y mil 250 unidades, con un promedio de 525 mil viajes diarios entre rutas troncales, alimentadoras y auxiliares. Sin embargo, los concesionarios advierten que la reducción de pasajeros representa un problema cada vez mayor para la operación del sistema.
Uno de los cambios más visibles en la movilidad de León es el crecimiento acelerado de las motocicletas. Entre 2015 y 2025, el número registrado pasó de 46 mil 33 a 166 mil 562 unidades, un incremento de 261.83%. A esta cifra se suma un estimado de 30% de motocicletas que no están registradas. Los automóviles también aumentaron: pasaron de 321 mil 368 a 423 mil 795 unidades en el mismo periodo.
Para los transportistas, el congestionamiento vehicular es otro de los factores que golpean directamente al SIT. Daniel Villaseñor Moreno señaló que cuando comenzó el sistema el padrón vehicular de León rondaba los 220 mil vehículos, mientras que actualmente supera los 700 mil. El crecimiento del parque vehicular, sin una actualización equivalente de las vialidades, ha provocado mayores tiempos de traslado.
Uno de los ejemplos expuestos fue un tramo de 1.3 kilómetros entre Las Torres, Clouthier y el libramiento, donde un autobús puede avanzar a apenas 3.4 kilómetros por hora durante condiciones de tráfico. Sin congestionamiento, el mismo recorrido puede alcanzar cerca de 30 kilómetros por hora.

Ante este panorama, los transportistas plantean implementar más carriles exclusivos para el SIT, reforzar la vigilancia sobre vehículos estacionados en vialidades primarias y escalonar horarios de entrada y salida para reducir los congestionamientos en horas pico.
Desde otra perspectiva, especialistas consideran que el problema no puede resolverse únicamente aumentando la velocidad de los autobuses. Plantean una transformación de la planeación urbana, con mayor prioridad para peatones, movilidad activa, micromovilidad, espacios públicos y una mejor integración entre usos de suelo, vivienda, empleo, educación y recreación.
El Municipio anunció que prepara un estudio para replantear el servicio y analizar la reingeniería de rutas a partir de los lugares donde se originan y terminan los viajes. El objetivo será mejorar la confianza de los usuarios actuales y atraer nuevos pasajeros.
Por ahora, tampoco existe una solicitud formal para aumentar la tarifa del transporte público. El director de Movilidad señaló que no se ha solicitado instalar una Comisión Mixta Tarifaria. En contraste, desde abril el subsidio municipal aumentó de 50 centavos a un peso por pasaje pagado en efectivo y con PagoBus, mientras que para adultos mayores y personas en condición de vulnerabilidad es de cuatro pesos.
Los concesionarios, sin embargo, mantienen la advertencia: si continúa la caída de usuarios y no se modifican las condiciones de operación, consideran que el colapso del sistema podría ser inminente.
