Corie Walsh es acusada de matar a su hijo de 2 años tras seguir el juicio de Lindsay Clancy
La mujer de Frankfort, Illinois, enfrenta tres cargos de asesinato en primer grado mientras los fiscales investigan su interés previo en el mediático caso de Massachusetts.

Corie A. Walsh, de 40 años, enfrenta tres cargos de asesinato en primer grado por la muerte de su hijo Barrett, de 2 años, en Frankfort, Illinois. La investigación adquirió especial atención después de que fiscales señalaran que la mujer había seguido de cerca el juicio de Lindsay Clancy, la madre de Massachusetts acusada de matar a sus tres hijos en 2023.
La policía de Frankfort acudió alrededor de las 4:04 de la tarde del martes 1 de septiembre a una vivienda ubicada en la cuadra 22700 de Brook Stone Court, tras recibir un reporte sobre un menor inconsciente. Un vecino encontró al niño en el sótano y comenzó a practicarle RCP. Barrett fue trasladado a un hospital, donde posteriormente fue declarado muerto.
En la misma vivienda, las autoridades localizaron a Walsh en un baño, donde presentaba heridas que, según los investigadores, ella misma se habría provocado. Fue hospitalizada y permanece bajo custodia mientras recibe atención médica. Los documentos judiciales señalan que posteriormente habló con investigadores sobre lo ocurrido.
La conexión con Lindsay Clancy surgió a partir de la solicitud de los fiscales para mantener a Walsh detenida. De acuerdo con esos documentos, Walsh se había “interesado profundamente” en el juicio de Clancy y estaba hablando del caso mediante mensajes grupales con amigas hasta aproximadamente las 12:30 de la tarde del 1 de septiembre, unas tres horas y media antes de que las autoridades fueran llamadas a su domicilio. En ese momento, el jurado de Clancy todavía estaba deliberando.
Según los documentos citados por CBS News y NBC Chicago, Walsh habría dicho a los agentes que había lastimado a su hijo porque consideraba que era “el diablo” y “el anticristo”. Su abogada, Andrea Lyon, sostuvo que la mujer estaba atravesando un episodio psicótico cuando ocurrieron los hechos. Esa explicación corresponde a la defensa y no constituye una conclusión judicial.
También había otros tres menores en la vivienda, quienes no resultaron heridos, según los documentos citados por los medios. El esposo de Walsh se encontraba fuera del estado. Los fiscales han argumentado que la acusada representa un riesgo para su familia sobreviviente.
Es importante corregir una versión que comenzó a circular en redes: Barrett murió el 1 de septiembre, cuando el juicio de Lindsay Clancy todavía no había terminado. El proceso contra Clancy concluyó el 4 de septiembre con un juicio nulo (mistrial), después de que el jurado no pudiera alcanzar un veredicto unánime. Por ello, no es correcto afirmar que Walsh mató a su hijo “dos horas después de terminar el juicio de Clancy”.

Tampoco existe, hasta ahora, evidencia pública que permita afirmar que Walsh actuó por influencia directa de Clancy o que sea una “imitadora”. Lo confirmado es la coincidencia temporal y que Walsh hablaba activamente del caso pocas horas antes de la tragedia.
