23 de octubre de 2026

Rusia: aíslan a casi 200 personas tras la muerte de una técnica de laboratorio en Irkutsk

La muerte de Daria Shipilova, empleada de un instituto especializado en peste, provocó medidas sanitarias extraordinarias mientras continúa la investigación.

Una alerta sanitaria mantiene bajo vigilancia a cerca de 200 personas en la región rusa de Irkutsk, Siberia, después de la muerte de Daria Shipilova, una técnica de laboratorio de 28 años que trabajaba en el Instituto de Investigación Antiplaga de Irkutsk. La mujer murió el 2 de octubre después de presentar un cuadro de neumonía, pero las autoridades rusas no han confirmado que la causa haya sido peste neumónica.

El caso generó preocupación debido al lugar donde trabajaba Shipilova y a las medidas adoptadas posteriormente. De acuerdo con reportes internacionales, varias instalaciones hospitalarias de Irkutsk y el hospital de Shelekhov, donde la trabajadora recibió atención, fueron sometidos a restricciones o cuarentenas. Alrededor de 197 personas que tuvieron contacto con ella fueron examinadas y una parte importante quedó bajo observación médica.

La situación se complicó por versiones difundidas en medios regionales y redes sociales que relacionaron la muerte con un supuesto accidente ocurrido en el laboratorio, en el que presuntamente se habría roto un tubo que contenía Yersinia pestis, la bacteria causante de la peste. Esa versión no ha sido confirmada oficialmente. Rospotrebnadzor informó que las pruebas realizadas con material biológico de Shipilova no encontraron microorganismos vinculados con su actividad profesional y que no se había detectado un accidente relacionado con patógenos en el instituto.

El gobernador de Irkutsk, Igor Kobzev, señaló que una comisión de expertos determinó que la causa de muerte fue una “neumonía de etiología desconocida”. También afirmó que, después del fallecimiento, no se habían registrado nuevos integrantes del Instituto Antiplaga que buscaran atención médica y describió la situación epidemiológica de la región como estable.

Entre las personas que estuvieron en contacto con Shipilova se detectaron casos de COVID-19 y rinovirus, pero no se identificaron otros agentes infecciosos en las pruebas mencionadas por Rospotrebnadzor. Al mismo tiempo, más de 60 trabajadores del instituto permanecieron aislados como medida preventiva y se reportaron restricciones en distintos hospitales.

El Kremlin pidió a la población y a los medios basarse en los comunicados oficiales y no en rumores. La situación también comenzó a ser monitoreada por Estados Unidos, aunque el secretario de Estado Marco Rubio señaló que Washington no consideraba que existiera motivo de alarma por ahora.

La preocupación no es infundada desde el punto de vista médico si eventualmente se confirmara peste neumónica: la Organización Mundial de la Salud señala que esta forma de la enfermedad puede transmitirse mediante partículas respiratorias y puede ser mortal sin tratamiento oportuno, aunque existen antibióticos eficaces cuando se diagnostica y atiende rápidamente.

Por ahora, el dato central es que existe una investigación epidemiológica y medidas preventivas en Irkutsk, pero no un brote de peste confirmado por las autoridades rusas. La causa exacta de la muerte de Shipilova continúa siendo el punto principal bajo investigación.

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