Triple homicidio en Grutas de Cacahuamilpa: investigan asesinato de administradora, su hija y un acompañante en Guerrero
Investigan triple homicidio de la administradora de las Grutas de Cacahuamilpa; Fiscalía mantiene abiertas varias líneas de investigación
La Fiscalía General del Estado de Guerrero mantiene abierta la investigación por el asesinato de Martina Amates González, administradora del Parque Nacional Grutas de Cacahuamilpa; su hija, Ivana Esperanza Gama Amates, de 26 años; y Eliseo Muñoz Reyes, quien las acompañaba durante un recorrido.
Las tres víctimas fueron reportadas como desaparecidas y posteriormente localizadas sin vida el pasado 21 de julio a un costado de la carretera federal Taxco–Ixtapan de la Sal, en el municipio de Pilcaya. De acuerdo con los primeros reportes, los cuerpos presentaban huellas de violencia e impactos de arma de fuego, mientras que el vehículo en el que viajaban continúa sin ser localizado.

El crimen ha causado indignación debido a que Martina Amates era la responsable de la administración de uno de los principales destinos turísticos de Guerrero, considerado un importante generador de ingresos para la región por la afluencia de visitantes nacionales y extranjeros.
Tras el hallazgo comenzaron a circular versiones que apuntan a un posible conflicto relacionado con el control de la actividad económica del parque y presuntas extorsiones por parte de grupos delictivos. Sin embargo, hasta el momento la Fiscalía de Guerrero no ha confirmado oficialmente esa hipótesis ni ha identificado públicamente a los responsables del triple homicidio.
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) condenó el asesinato de sus colaboradores y expresó su solidaridad con las familias de las víctimas, al tiempo que pidió el esclarecimiento de los hechos.
Mientras las investigaciones continúan, autoridades estatales mantienen abiertas diversas líneas para determinar el móvil del crimen. Hasta el momento no se ha informado sobre personas detenidas.
El caso ha generado una amplia reacción social por tratarse de un hecho ocurrido alrededor de uno de los sitios turísticos más emblemáticos del estado y por la violencia con la que fueron asesinadas las víctimas, lo que ha reavivado el debate sobre la seguridad en distintas regiones de Guerrero y la necesidad de garantizar condiciones para quienes trabajan en espacios públicos y turísticos.
