27 de octubre de 2026

Pemex presiona la deuda de México; Moody’s pide ajuste fiscal de más de 1.5% del PIB

La calificadora considera que el déficit, el bajo crecimiento y el respaldo financiero a la petrolera dificultan estabilizar la deuda pública.

Los apoyos financieros del Gobierno de México a Petróleos Mexicanos (Pemex) representan una presión adicional para las finanzas públicas, de acuerdo con el análisis de Moody’s Ratings presentado durante el foro Inside LatAm: México 2026, realizado el 24 de septiembre en Ciudad de México. Renzo Merino, vicepresidente de Riesgo Soberano de la calificadora, señaló que México necesitaría un ajuste fiscal adicional de más de 1.5 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB) durante 2026 para estabilizar la carga de la deuda bajo las previsiones actuales.

La estimación de Moody’s contempla un déficit fiscal de entre 4% y 4.5% del PIB para este año y un crecimiento económico cercano a 1%. Según Merino, con esa combinación de menor dinamismo económico y déficit elevado, la reducción gradual del desequilibrio fiscal prevista por el Gobierno no sería suficiente por sí sola para detener el incremento de la deuda.

Uno de los factores señalados por Moody’s es el respaldo que Pemex continúa requiriendo del Gobierno Federal. La calificadora estimó por separado que la petrolera podría necesitar al menos 10 mil millones de dólares anuales durante los próximos cinco años para cubrir vencimientos y otras necesidades financieras. Esa estimación fue presentada por Roxana Muñoz, vicepresidenta senior de Moody’s Ratings para Pemex.

Merino también señaló que el costo de los intereses de la deuda pasó de representar alrededor de 11% de los ingresos del Gobierno en 2021 a cerca de 17% actualmente, lo que reduce el margen disponible para otros usos presupuestarios. Asimismo, indicó que la deuda había pasado de alrededor de 40% del PIB en 2023 a poco más de 49% en 2025, según las métricas consideradas por Moody’s.

La calificadora contempla escenarios en los que la deuda podría aproximarse a 60% del PIB en un horizonte de 10 años si el crecimiento permanece bajo y no se realizan ajustes fiscales adicionales. Un escenario de mayor presión, como una eventual absorción de más deuda de Pemex por parte del Gobierno, podría llevarla a niveles todavía mayores; Moody’s aclaró que esos últimos cálculos corresponden a escenarios adversos y no a su escenario base.

El Gobierno federal mantiene una visión distinta sobre la trayectoria de las finanzas públicas. En el Paquete Económico 2027, la Secretaría de Hacienda proyectó una reducción gradual de los Requerimientos Financieros del Sector Público a 3.9% del PIB en 2027, mientras que en sus Pre-Criterios 2027 estimó una deuda pública de alrededor de 54.7% del PIB para 2026 y 55% para 2027.

Corrección importante respecto al texto original: no es recomendable afirmar que Moody’s “cambió recientemente de estable a negativa la perspectiva” sin matizarlo. La información disponible de Moody’s señala que en mayo de 2026 México fue colocado en Baa3 con perspectiva estable, tras una reducción de calificación; las publicaciones de septiembre consultadas tampoco muestran un cambio posterior a perspectiva negativa.

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