24 de octubre de 2026

Cornell: reabren investigación por presunta violación de una estudiante y surgen nuevos documentos

La investigación penal volvió a abrirse después de una demanda civil presentada por la estudiante y de la aparición de nuevos documentos sobre su declaración ante la policía universitaria.

Una investigación penal por una presunta agresión sexual contra una estudiante de Cornell University en 2024 fue reabierta por la Fiscalía del condado de Tompkins, Nueva York, después de que la joven, identificada en documentos judiciales como “Jane Doe”, presentó una demanda civil contra la universidad, la fraternidad Chi Phi y siete estudiantes. El caso ocurrió la noche del 19 de octubre de 2024 en la casa de la fraternidad y la demanda sostiene que la entonces estudiante de 20 años fue sometida a alcohol y drogas antes de sufrir agresiones sexuales durante varias horas. Esas acusaciones forman parte de una demanda civil y no constituyen por sí mismas hechos establecidos judicialmente.

La investigación adquirió nueva relevancia el 28 de septiembre de 2026, cuando el fiscal del condado de Tompkins, Matthew Van Houten, anunció que revisaría nuevamente el expediente y que la evidencia sería presentada ante un gran jurado una vez que su oficina determine qué cargos, en su caso, están respaldados por la evidencia. Hasta el 1 de octubre no se habían anunciado cargos penales contra los siete estudiantes.

La actualización más relevante surgió esta semana con documentos y una transcripción de la entrevista de la estudiante con la policía de Cornell. Según CBS News y otros medios que revisaron el material, durante esa entrevista de noviembre de 2024 la joven realizó una acusación explícita de violación y describió situaciones que, según su relato, le hicieron sentir que había coerción. En la transcripción, obtenida por CBS, habría dicho que podía afirmar con certeza que había sido violada.

Esto contrasta con la explicación ofrecida por el fiscal Van Houten, quien ha señalado que su decisión inicial de 2024 se basó en una declaración escrita de seis páginas y que no recibió la transcripción completa de aquella entrevista antes de decidir que no había evidencia suficiente para presentar cargos. Cornell, por su parte, ha sostenido que su departamento de policía proporcionó a la Fiscalía la información derivada de su investigación. La diferencia entre ambas versiones se encuentra ahora bajo escrutinio.

Paralelamente, Cornell realizó una investigación bajo sus procedimientos internos y confirmó que hubo sanciones que incluyeron expulsiones y suspensiones. La universidad también cerró el capítulo de Chi Phi involucrado en 2024 y lo mantiene fuera del campus. La institución anunció además que colaborará con una revisión independiente de su actuación en el caso.

El caso también ha abierto una discusión más amplia sobre la responsabilidad de quienes presuntamente participaron directamente, quienes pudieron observar determinadas conductas y la manera en que las instituciones responden cuando existen denuncias de violencia sexual. Sin embargo, cualquier responsabilidad individual deberá determinarse mediante los procesos correspondientes y no puede darse por establecida mientras la investigación penal y el proceso civil continúan.

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