Condenan a 20 años a hacker que intentó robar acciones de Jungkook
Hacker que atacó a Jungkook y millonarios de Corea del Sur recibe 20 años de prisión.

Un tribunal de Corea del Sur condenó a 20 años de prisión al ciudadano chino identificado por su apellido Chun, señalado como líder de una organización internacional de hackers que tuvo entre sus objetivos al integrante de BTS, Jungkook, además de empresarios, ejecutivos, artistas e inversionistas con grandes patrimonios.
La sentencia fue dictada el 20 de agosto de 2026 por la Sala 31 de lo Penal del Tribunal del Distrito Central de Seúl, que encontró al acusado responsable de delitos que incluyen fraude bajo la legislación surcoreana contra delitos económicos y violaciones a la Ley de Redes de Información y Comunicaciones.
De acuerdo con la investigación, la organización operó desde el extranjero, incluido Tailandia, entre agosto de 2023 y enero de 2025. Sus integrantes obtenían ilegalmente información personal, financiera y de autenticación de sus víctimas. Posteriormente utilizaban esos datos para abrir líneas de telefonía móvil a nombre de los afectados y obtener mensajes de texto y códigos de autenticación necesarios para acceder a cuentas financieras.
Los delincuentes seleccionaban previamente a sus víctimas de acuerdo con su patrimonio. Entre los objetivos identificados estuvieron Jungkook, ocho presidentes o directivos de empresas, un ejecutivo, tres artistas e influencers y tres inversionistas en criptomonedas. La red consiguió sustraer activos por más de 38 mil millones de wones, equivalentes a alrededor de 27 millones de dólares.
En el caso de Jungkook, los hackers intentaron apoderarse de acciones de HYBE por un valor aproximado de 8.4 mil millones de wones. Sin embargo, la operación fue detectada rápidamente y la agencia tomó medidas para suspender las transacciones, evitando que el cantante sufriera una pérdida económica.
La justicia surcoreana consideró que el caso iba mucho más allá de un fraude convencional. El tribunal señaló que los responsables seleccionaron deliberadamente a personas con grandes recursos y que las víctimas quedaron expuestas sin haber cometido ninguna falta. La corte advirtió que el delito no sólo afectó a individuos, sino que también representó una amenaza para la confianza en el sistema financiero.
La sentencia representa uno de los golpes judiciales más severos contra una red de este tipo en Corea del Sur y pone nuevamente bajo la lupa los riesgos relacionados con el robo de identidad, la duplicación de líneas telefónicas y el acceso ilegal a cuentas bancarias, bursátiles y de criptomonedas.
