Sheinbaum frena regreso de Rubén Rocha: gobernador de Sinaloa vuelve a pedir licencia
Rocha Moya duró apenas 34 horas en el cargo tras regresar de una licencia; Sheinbaum había advertido contra poner intereses personales por encima de la Nación

La crisis política en Sinaloa escaló en menos de 48 horas. Rubén Rocha Moya regresó a la gubernatura el viernes 21 de agosto, después de permanecer 112 días separado del cargo, pero apenas unas 34 horas después volvió a solicitar licencia temporal con carácter indefinido. El giro ocurrió en medio de cuestionamientos de Morena y de la presidenta Claudia Sheinbaum por su decisión de reincorporarse sin que, según la mandataria, existiera comunicación previa entre ambos.
Rocha Moya había solicitado originalmente licencia el 1 de mayo. Durante su ausencia, Yeraldine Bonilla ocupó de manera interina la gubernatura. El 21 de agosto, el mandatario comunicó al Congreso estatal que daba por terminada su licencia y retomaba sus funciones. El Gobierno de Sinaloa confirmó entonces su reincorporación y Rocha sostuvo que regresaba con el propósito de continuar trabajando por el estado.
Sin embargo, su retorno provocó una reacción política adversa. Sheinbaum cuestionó públicamente que ningún interés personal estuviera por encima de los intereses del pueblo y de la Nación, y advirtió sobre los riesgos de una “ambición” de poder sin principios. Aunque no mencionó inicialmente a Rocha por su nombre, posteriormente quedó claro que el mensaje estaba relacionado con la controversia por su regreso.
El gobernador terminó por solicitar nuevamente licencia, esta vez con carácter indefinido y por más de 30 días. En su mensaje, Rocha Moya afirmó que “Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo”. La Diputación Permanente del Congreso de Sinaloa aprobó posteriormente la solicitud.
El episodio ocurre además en un contexto particularmente delicado. Rocha enfrenta señalamientos y acusaciones de autoridades estadounidenses relacionadas con presuntos vínculos con el crimen organizado, acusaciones que el gobernador ha rechazado. El gobierno mexicano ha sostenido que la información presentada por Estados Unidos no es suficiente para proceder contra él en México.
Este nuevo capítulo deja expuesta una fractura política dentro de Morena y plantea preguntas sobre el margen de autonomía de los gobernadores frente al poder presidencial, así como sobre el impacto que el caso puede tener en la relación entre México y Estados Unidos.
Por ahora, Sheinbaum aseguró que la nueva licencia fue una decisión personal de Rocha y consideró que su separación del cargo fue “lo mejor para Sinaloa”. También negó que el episodio represente una afectación para el movimiento político que encabeza.
