San Juan Chamula y la Coca-Cola: por qué el refresco se volvió parte de la vida cotidiana en Chiapas
En los Altos de Chiapas, la Coca-Cola se incorporó a la vida cotidiana de algunas comunidades y, en determinados contextos, también a prácticas sociales y rituales.

San Juan Chamula, en los Altos de Chiapas, es uno de los lugares que más se ha relacionado con el elevado consumo de Coca-Cola en México, pero detrás de esta historia existe un dato que debe manejarse con cuidado. La cifra de 821.25 litros de refresco por persona al año, equivalente a unos 2.25 litros diarios, procede de una investigación de Jaime Tomás Page-Pliego sobre el consumo de Coca-Cola entre población maya de Tenejapa, Chamula y San Cristóbal de Las Casas. El estudio fue publicado en LiminaR en 2013 y señala que en Los Altos se consumían aproximadamente 3,285 tazas por persona al año.
El dato posteriormente fue retomado por el entonces Conacyt, que presentó a Chiapas como la región del mundo con mayor consumo de Coca-Cola y reprodujo la estimación de 821.25 litros anuales por habitante. El organismo también atribuyó el fenómeno a factores como la publicidad en lenguas locales, la disponibilidad del producto y las dificultades de acceso a agua potable de calidad y en cantidad suficiente.
Sin embargo, la cifra es controvertida. La Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas (ANPRAC) cuestionó el estudio y sostuvo que la estimación carecía de sustento metodológico. La asociación citó datos de INEGI para señalar que el consumo per cápita de refrescos en Chiapas era considerablemente menor.
Lo que sí está documentado por la investigación académica es la importancia que adquirió la Coca-Cola en determinadas comunidades de Los Altos. Page-Pliego estudió su presencia en la alimentación cotidiana y también su incorporación a aspectos de la vida social y religiosa. El trabajo analizó además su relación con el contexto de obesidad y diabetes, aunque el propio estudio advierte que no es posible atribuir esas enfermedades exclusivamente al consumo de refrescos.
Así, la historia de San Juan Chamula no puede reducirse a un supuesto récord mundial. Es un fenómeno cultural y económico que involucra hábitos de consumo, comercialización, disponibilidad de bebidas y condiciones sociales de una región indígena de Chiapas.
En materia de salud, la preocupación sí cuenta con respaldo científico general: la Organización Mundial de la Salud señala que el consumo habitual de bebidas azucaradas está asociado con un mayor riesgo de aumento de peso, obesidad y diabetes tipo 2, entre otros problemas.
