Jeshua Cisneros sigue desaparecido: investigan a cuatro policías en Cuautitlán Izcalli
Jeshua Cisneros Lechuga desapareció el 13 de noviembre de 2025, cuando tenía 18 años. Su madre, Karla Lechuga, denuncia amenazas y una campaña de desprestigio mientras exige avances en la búsqueda; cuatro policías estatales son investigados por su posible relación con el caso.

El caso mantiene abierta una línea de investigación relacionada con cuatro policías estatales. En julio de 2026, la familia informó que la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) investigaba a los agentes por su presunto vínculo con la desaparición. Hasta la información pública localizada, no se ha difundido una resolución que determine su responsabilidad penal.
La desaparición también ha puesto bajo escrutinio las actuaciones de las corporaciones de seguridad, el manejo de información relacionada con la búsqueda y las medidas necesarias para proteger a quienes exigen respuestas.
¿Dónde desapareció Jeshua Cisneros?
La noche del 13 de noviembre de 2025, Jeshua salió de la casa de un amigo en la colonia Jardines de la Hacienda. Según la reconstrucción del recorrido difundida por su familia, tenía la intención de regresar a su domicilio, en la zona de Arcos del Alba.
Al no alcanzar el transporte público, habría decidido continuar a pie. Las cámaras de seguridad proporcionadas por vecinos permitieron reconstruir parte de su trayecto, desde las inmediaciones de Plaza San Marcos hasta la lateral de la autopista México-Querétaro, en dirección a la zona industrial de Cuamatla.
En ese sector, cerca de instalaciones industriales como las de Alpura, la familia perdió el rastro que había logrado establecer mediante las grabaciones. Las imágenes permitieron identificar algunos puntos del recorrido, pero no han bastado para esclarecer qué sucedió después.
La familia presentó la denuncia ante la Fiscalía el 14 de noviembre, de acuerdo con la cronología publicada sobre el caso. El 15 de noviembre se emitió una ficha de búsqueda de Jeshua, según el comunicado municipal publicado el día 27 de ese mes.
Cuatro policías estatales son investigados
En julio de 2026 se hizo pública una de las principales líneas de investigación: cuatro policías estatales eran investigados por su posible relación con la desaparición.
Karla Lechuga señaló que los agentes viajaban en la patrulla identificada como ME290A5 y que se encontraban en las inmediaciones donde se perdió el contacto con su hijo. También denunció que los familiares habían observado presuntas conductas de seguimiento e intimidación durante sus actividades de búsqueda. Estos señalamientos forman parte de la versión difundida por la madre y no constituyen, por sí solos, una acreditación judicial de los hechos.
La investigación requiere aclarar qué hacían los agentes en esa zona, qué registros existen sobre sus recorridos y qué elementos han sido incorporados a la carpeta ministerial. Sin acceso al expediente, no es posible establecer el alcance de las pruebas ni anticipar sus conclusiones.
La presunta participación de servidores públicos en una desaparición es una línea que debe investigarse con rigor. Al mismo tiempo, es necesario respetar la presunción de inocencia de los agentes mientras no exista una determinación judicial que establezca responsabilidades.
Karla Lechuga denuncia amenazas y ataques en redes sociales

En octubre de 2026, Karla Lechuga denunció públicamente que ha recibido mensajes intimidatorios y ataques en redes sociales mientras continúa buscando a su hijo.
La madre buscadora, quien encabeza el colectivo Lirios Buscadores Izcalli, vinculó el inicio del hostigamiento con una reunión de trabajo con funcionarios de la Fiscalía mexiquense en la que exigió avances en la investigación. También pidió que se revisen posibles omisiones y se establezcan garantías para proteger su integridad y la de su familia.
La coincidencia temporal señalada por Karla no demuestra por sí misma quién estaría detrás de los mensajes ni cuál sería su motivación. Por eso, resulta necesario que las amenazas denunciadas sean investigadas de forma independiente y que se determine si existen elementos que las relacionen con su labor como madre buscadora.
La protección no debe limitarse a atender un incidente aislado: también requiere evaluar los riesgos que enfrenta la familia, preservar la información personal y permitir que continúe participando en la búsqueda sin intimidaciones.
Antecedentes: la controversia por la presencia de policías en su domicilio
En agosto de 2026, la familia de Jeshua y el colectivo Lirios Buscadores Izcalli denunciaron que policías municipales acudieron al domicilio de Karla y presuntamente intentaron ingresar para realizar una revisión y tomar fotografías.
El Gobierno municipal sostuvo que los agentes acudieron para cumplir una medida de protección solicitada por la Fiscalía especializada en desapariciones y negó que hubieran intentado entrar al inmueble. La controversia aumentó después de que el colectivo acusara a las autoridades de difundir imágenes e información que permitían identificar el domicilio de la activista.
Este episodio debe entenderse como un antecedente relacionado con la seguridad y privacidad de la madre buscadora, no como prueba de que las corporaciones municipales estén implicadas en la desaparición de Jeshua.
Lo que sí pone de manifiesto es la necesidad de aclarar los motivos y alcances de las actuaciones policiales, así como evitar que la difusión de datos personales exponga a la familia a nuevos riesgos.
Las autoridades realizaron búsquedas en distintos puntos
Desde noviembre de 2025, el Gobierno de Cuautitlán Izcalli ha informado de diversos operativos para localizar a Jeshua.
El 27 de noviembre, el Ayuntamiento señaló que se habían desplegado células de la Policía de Género y del Agrupamiento Canino, además de utilizar un dron y entregar al Ministerio Público videos de cámaras de vigilancia solicitados para la investigación. Los recorridos incluyeron Jardines de la Hacienda, Lomas del Bosque, San Juan Atlamica, Industrial Cuamatla y San Lorenzo Río Tenco.
En diciembre, el municipio reportó nuevos rastreos con participación de distintas instituciones y familiares. El 31 de diciembre de 2025 informó que se había realizado la búsqueda número 115, con inspecciones en 11 puntos de interés y apoyo de drones térmicos, binomios caninos y personal de distintas corporaciones. Los resultados de aquella jornada fueron negativos.
Estos comunicados documentan acciones institucionales realizadas durante las primeras semanas de búsqueda. Sin embargo, no permiten determinar por sí solos si todas las diligencias necesarias se practicaron oportunamente ni cuál es el estado actual de cada línea de investigación.
¿Qué falta por esclarecer en el caso de Jeshua?
La familia continúa esperando respuestas sobre el paradero del joven y las circunstancias de su desaparición. Entre los puntos que requieren claridad están:
- Qué ocurrió después de que Jeshua fue captado por última vez en su recorrido hacia Cuamatla.
- Qué elementos concretos motivaron la investigación de los cuatro policías estatales.
- Qué avances verificables existen en el expediente y qué diligencias siguen pendientes.
- Quién está detrás de los mensajes intimidatorios denunciados por Karla, si es posible identificar a sus responsables y si existe un vínculo con su labor de búsqueda.
- Qué medidas de protección se han dispuesto y cómo se garantiza la seguridad de la familia.
La información pública disponible no permite responder de manera concluyente a estas preguntas. Hacerlo exige documentación verificable y una actualización de las autoridades responsables.
Mientras tanto, la prioridad es mantener activa la búsqueda de Jeshua, investigar las denuncias de intimidación y esclarecer los hechos sin convertir sospechas en conclusiones.
Karla Lechuga sostiene que continuará buscando a su hijo hasta conocer la verdad. Su exigencia central permanece: localizar a Jeshua y obtener respuestas sobre lo que ocurrió el 13 de noviembre de 2025.
